quarta-feira, 30 de julho de 2008

El Clarin: série de reportagens sobre "Brasil Petroleiro"


Comentário: como nossa imprensa tem síndrome de vira-latas, boas reportagens podemos ler na imprensa estrangeira.

Desta vez, é El Clarin (tendência conservadora) que faz uma reportagem realista e interessante sobre nosso momento: 0 "Ouro negro para as favelas? " e "Como se constrói uma potência".

Na primeira reportagem, o jornalista subiu as favelas para perguntar o que espera esta população das riquezas que poderão vir com o ouro negro.

Na segunda, o que representará a entrada do país na era da exportação petrolífera.


El Mundo

Reportagem 02.

DESAFIO ENERGETICO: RESERVAS DE UNOS 50.000 MILLONES DE BARRILES DE CRUDO

Brasil petrolero: Oro negro para las favelas

Los recientes descubrimientos de enormes yacimientos de petróleo en las costas de Brasil pueden convertir a este país en una potencia. Llegará esa riqueza a los más pobres Subimos hasta la favela de Vidigal para saber lo que piensan allí.

Por:  Gustavo Sierra

Fuente: RIO DE JANEIRO. ENVIADO ESPECIAL
Wanderley comanda. Acá podés filmar. Acá no. Bajá la cámara. Si sacás una foto de estos tipos no salís más de acá. Es mi guía por el laberinto de Vidigal, una de las favelas más emblemáticas de Río. Si uno aparta la mirada de las callecitas o de las cientos de motos que suben y bajan a velocidad infernal, y se da vuelta, se puede ver toda Ipanema y una de las imágenes más espléndidas de la cidade maravilhosa. Pero si seguimos mirando al frente, es sólo un espiral que conduce a la marginalidad y a la pobreza extrema. El lugar preciso para preguntarse si alguna vez pasará por acá el oleoducto que lleve la riqueza de este Brasil petrolero que estalló nuevamente hace apenas unas semanas cuando se anunció el descubrimiento del cuarto gran yacimiento de crudo en el mar continental. El sitio donde deberían llover esas gotas de oro negro que transformen a este Brasil de pies de barro en un gigante completo capaz de ubicarse entre las grandes potencias del mundo. O, simplemente, como creen algunos, un enorme monstruo teñido por el petróleo sangriento que hace pensar que la "tristeza nao tem fim, felicidade sim". Subimos lentamente por la única calle por la que se puede ascender o descender del morro Dois Irmaos. Es tan estrecha que no pasan dos autos al mismo tiempo, pero de alguna manera aquí todos se las arreglan. En minutos baja el camión de la soda, sube el que trae la Pepsi al mercadito, pasa un carro tirado por un burrito, desciende a la velocidad de un parpadeo una misteriosa 4X4 de vidrios polarizados y estaciona la camioneta de las garrafas. En un segundo acá hay más vida que en dos días en el elegante barrio de Leblón. Wanderley es el director de la radio comunitaria Stilo Livre, la radio que escucha toda la favela y una buena parte de la gente de clase alta de los barrios que la circundan. Me lleva a hablar con alguna gente legal que me va a decir qué opina sobre este nuevo Brasil. Pero antes me advierte sobre los garotinhos del AdA , los milicianos de Amigos dos Amigos (AdA), la organización criminal que controla Vidigal. Es el mismo grupo que comanda la Rocinha, la favela más grande de Río y varios otros puntos del sur y el oeste de la ciudad. Es una de las tres grandes mafias, junto al Comando Vermelho y el Terceiro Comando. Manejan unos cuatro millones de dólares al mes sólo acá en Vidigal. Y su principal producto es la famosa cocaína rosada que traen de Perú y que después la mezclan con todo lo imaginable, desde yeso hasta cal y mármol granulado. En estos días está todo tranquilo. Eso quiere decir que el negocio está funcionando bien. Cuando eso se corta por alguna razón es cuando comienzan los tiroteos y los muertos , me explica Tiao Santos de la ONG Viva Río, antes de conectarme con Wanderley. Nos paramos a conversar con Arildo Lópes, el dueño de uno de los supermercados de Vidigal. No sé si el oleoducto con toda la riqueza va a pasar por acá, pero que tiene que llovernos un poco de petróleo, tiene. No se puede jugar mucho más con la gente. Van a tener que repartir. Y eso Lula lo hace bien. Nos dio mucho. Creo que va a seguir así , explica mientras atiende varias veces el celular. Cerca de ahí aparece Johny da Silva, uno de los motoboys , los chicos que suben a la gente en sus motos hasta sus casas en la cima del morro, unos mil metros más arriba. El petróleo vale más que todo, ahora. Más que la cocaína. Si lo saben vender bien habrá prosperidad para todos los brasileños , dice mientras acelera la moto para que no se le pare.

Esa misma mañana había estado charlando con la prestigiosa María Regina Soares de Lima en el Instituto Universitario de Pesquisas de Río de Janeiro, en Botafogo. Me decía que Brasil está en un momento decisivo. Tiene una enorme riqueza en sus manos: energía y alimentos. Y como contrapartida tenemos también enormes cantidades de desigualdad y violencia. Hay una gran expectativa en todos por saber qué sucederá en los próximos cinco años. Tenemos una posibilidad, aunque pequeña, de salir airosos de esta disyuntiva. Tal vez, podamos mejorar pronto el problema de la violencia. El de la desigualdad llevará mucho más tiempo . Dos días después visité a André de Mello e Souza en el Instituto de Relacoes Internacionais de la Universidad Católica, en el barrio de Gávea. Fue aún más escéptico. El petróleo fue una verdadera desgracia para casi todos los países que lo obtuvieron en los últimos años. La única excepción es Noruega. Hay que evitar por todos los medios que esa inyección de dinero vaya a financiar aventuras políticas. Somos el país más desigual fuera de Africa y uno de los más corruptos en la lista de Transparencia Internacional. Creo que lo único que nos puede salvar es que se haga, precisamente, como en Noruega que se ahorra un 30% de los ingresos del petróleo y se los reserva en un fondo para las futuras generaciones , dice André en un aula desierta a esa hora de la noche.

En Vidigal no hay tanto análisis. Acá las cosas se dicen en las paredes. AdA faz Vidigal muito feliz / Muita maconha e muito haxixe , se puede leer en uno de los muros (AdA haz muy feliz a Vidigal, mucha marihuana y mucho hachis). Es la estrofa de la canción que un artista funk de la favela le dedicó a los soldados de Amigos dos Amigos. Pero no es lo que se escucha en la radio Stilo Livre. Cuando llegamos está terminando el programa que hacen cinco chicas de entre 13 y 17 años sobre educación sexual para adolescentes. El tema de hoy es el sexo con compromiso . Nunca salgas sin tu camisinha (condón) es el lema del programa. Acá muchas garotinhas quedan embarazadas muy poco después de tener su primera menstruación. Y nada mejor que ellas mismas para aconsejar a sus pares a que se cuiden. En la charla al aire se mezclan otros temas. El del petróleo no puede estar ausente porque está en boca de todos. El petróleo es nuestro, de todos los brasileños, y mucho más de nosotros los jóvenes. Así que va a tener que llegar hasta acá de alguna manera. Yo tengo que ir a la universidad y otras tienen que criar a sus hijos y otras tienen que cuidar a sus padres que están enfermos. Todos necesitamos y tenemos derecho a tener una mejor vida , dice Vanesa Amantha Santos Barreto, una chica de 17 años que está terminando la secundaria y quiere estudiar Comunicaciones para ser periodista.

De lo que habla Vanesa es de que haya una mayor igualdad. Pero ese es precisamente la parte más débil de este Brasil de Lula. De acuerdo al Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (Ipea) el 10% más rico todavía concentra el 75,4% de la riqueza del país. Y a pesar de esto, los pobres siguen siendo los que más impuestos pagan. El 10% más pobre paga 44,5% más que el segmento del 10% más rico. Los datos demuestran que a pesar de los cambios políticos continúan sin alteraciones las desigualdades estructurales. Y eso se debe, sobre todo, a que los ricos siguen pagando poco impuesto , explica Marcio Pochman de Ipea, uno de los autores del estudio.

Sin embargo, el gobierno de Lula puede exhibir unos logros muy interesantes. Se crearon 10 millones de empleos. Se duplicaron los salarios. El fondo Bolsa de Familia beneficia a 40 millones. Hay créditos para los más necesitados. El crédito consignado atado a los salarios ya repartió 15.000 millones de reales para comprar casas y autos. El PBI creció en el primer trimestre un 5,8%. La inflación acumulada de los últimos 12 meses es de 5,58%. Y el Banco Central tiene reservas de 200.000 millones de dólares. Sin embargo, todo esto se mezcla con una epidemia de dengue que contaminó la sangre de decenas de miles de cariocas y las continuas denuncias de trabajo esclavo en las fazendas del nordeste. Brasil nunca tuvo antes en la Historia tantas posibilidades de definir su propio futuro. Ahora habrá que ver qué país prevalece, si el de los aviones supersónicos de Embratur o el de los mosquitos del dengue si el de la caña de azúcar que hace el etanol o el de sus trabajadores esclavizados. Nos sacamos la lotería y tenemos que pensar qué vamos a hacer con el premio , dice Fabio Giambiagi en la presentación del libro Brasil Globalizado del que es coautor.

Salimos de Vidigal poniendo el freno de mano. La bajada es a 45 grados. Wanderley me vuelve a dar instrucciones de cuándo sacar una foto y cuándo bajar la cámara. De pronto vemos a un moreno enorme vestido de blanco que nos hace una seña. Es el jefe , me dice antes de poner una enorme sonrisa de circunstancia y detener el auto en seco. Enfrente hay un miliciano con un fusil al hombro y detrás dos hombres con un bulto grande en su cinturón. El tipo es sumamente simpático. Me hace acordar al actor de la Opera do malandro de Chico Buarque que vi hace años en San Pablo. Nos interroga amablemente sobre qué estuvimos haciendo, qué filmé, con quién hablé, de dónde vengo, qué hago. Tudo bem , dice finalmente, me choca la mano y nos despide. Acá es fácil entrar y difícil salir , me aclara Wanderley. Después me entero que el día anterior el propio Ejército que custodia algunas de las favelas más duras había provocado una matanza. Once militares que custodiaban la favela del morro de Providencia apresaron a tres milicianos del AdA y se los entregaron a sus enemigos del Comando Vermelho. Los cadáveres habían aparecido esa misma tarde en la infame Baixada Fluminense. Tenían signos de tortura. Eso tenía muy nerviosos a los comandantes de Avidigal. Argentino, el oleoducto con la riqueza del petróleo podrá pasar por acá , dice Wanderley entre risas, pero seguramente van a tener que pagar peaje. Y va a ser muy caro .

Reportagem 01

EL DESAFIO ENERGÉTICO /Brasil petrolero: Cómo se construye una potencia

En pocos meses se descubrieron en las costas brasileñas yacimientos petrolíferos con 50.000 millones de barriles de reservas. Esto convierte a ese país en un nuevo líder en energía del mundo. De qué manera se logró ese avance.





Gustavo Sierra. RIO DE JANEIRO. ENVIADO ESPECIAL
gsierra@clarin.com






Sube hacia el éxito. La valla de metal se cierra y el ascensor recubierto de alambre tejido avanza lentamente por los siete pisos de la cubierta de la plataforma petrolera P-51. Sube hasta la torre principal. El lugar desde donde antes de fin de año comenzarán a fluir 180.000 barriles de petróleo y seis millones de metros cúbicos de gas por día. Este monstruo de 48.000 toneladas, equivalentes a 1.200 boeings 747, se está terminando de construir en los astilleros Bras-Fel de Angra dos Reis (tres horas al norte de Río). Una verdadera pequeña ciudad que necesita 100 megavatios de electricidad para operar, algo así como toda la energía eléctrica que consume una población de 300.000 habitantes. Un proyecto de casi mil millones de dólares que terminará en seis meses flotando sobre las aguas del mar brasileño a unos 150 kilómetros de Río de Janeiro para sacar parte de los 33.000 millones de barriles de crudo que fueron descubiertos hace tres meses en el campo Carioca/Pan de Azúcar de la Cuenca de Santos. La energía que puede transformar definitivamente a Brasil y convertirlo en lo que siempre quiso ser: "o pais mais grande do mundo".

Los 4.800 operarios que trabajan contra reloj para terminar de armar la P-51 antes de septiembre parecen multiplicarse por varios miles más en los angostos pasillos plagados de tuberías de todos los tamaños y colores. Un enjambre de gente pasa con sus cascos blancos y las casacas anaranjadas. Todos, siempre, con la bandera verde-amarilla muy bien expuesta. Este es territorio de Petrobras, una de las petroleras más destacadas del mundo controlada por el Estado brasileño. "Esto representa ante todo la autosuficiencia. Hasta ahora, las plataformas venían de Noruega o Singapur pero esta es la primera que podemos hacer totalmente brasileña. Y eso indica que tenemos el conocimiento y ahora podemos ser nosotros líderes en el mundo", explica Altamira Da Motta, el Project Manager de la P-51 mientras avanzamos por un pasillo en el que varios operarios están colocando una barra de acero que servirá de soporte del helipuerto.

Hay aquí un orgullo que nadie quiere ocultar. El logro máximo lo obtuvieron en 18 días en abril cuando realizaron la operación de "mating", el armado de las dos estructuras básicas de la plataforma. El 12 de abril comenzó el traslado por agua de la parte superior de la plataforma que había sido construida como piezas de un rompecabezas en varios astilleros ubicados en los alrededores de Río de Janiero. Seis días más tarde sacaron a las aguas profundas de la bahía de Angra la parte inferior (deck box) y la hundieron varios metros. El 24 de abril lograron colocar una parte sobre otra y ambas emergieron para mostrar la plataforma en todo su esplendor. Cinco días más tarde estaba nuevamente en el astillero para realizar los trabajos finales de la red de computadoras que controlan cada movimiento de la extracción y el envío del petróleo por 150 kilómetros de tuberías hasta la costa. Y no serán sólo tuberías y motores. Antes de septiembre estarán terminados el cine con capacidad para 200 personas, los camarotes de primer nivel y la canchita de papi-fútbol para que los obreros que trabajarán allí en turnos de 7 días por 21 de descanso no se vayan a olvidar de la gran pasión popular brasileña.

Este éxito petrolero tiene sus raíces en los años 60 cuando se instaló en la sociedad brasileña el concepto del desarrollo. Es por eso que se preservaron las industrias estratégicas como la del petróleo. La búsqueda de una autosuficiencia energética sobrevino con las crisis a partir de fines del 90. Petrobras, que siempre se mantuvo como una empresa del Estado lideró la búsqueda asociada a otras grandes empresas energéticas del mundo. El resultado es ahora esta euforia petrolera que puede llevar al país a salir del subdesarrollo. "Estamos en un momento bisagra. Podemos, finalmente, convertirnos en una potencia o despilfarrar todo como ya lo hicieron otros países. Hay que recordar que con petróleo uno puede ser Nigeria o Noruega. Depende de lo que hagamos con esa riqueza", advierte el profesor André de Mello e Souza, de la Universidad Católica de Río.

La reciente "épica" petrolera comenzó hace 20 años cuando Brasil decidió apostar por la autosuficiencia energética. Desde entonces se hicieron exploraciones en la costa y en varios puntos del territorio, incluida la Amazonia. En el 2006 Petrobras anunció que iba a comenzar la prospección de la cuenca marina de Campos con una extensión de 800 kilómetros entre Sperito Santo y Santa Catarina. No lo hacía sola, sus socias eran la inglesa British Gas y la española Repsol-YPF. El 8 de noviembre del año pasado sobrevino la primera gran noticia: se encontró el campo de Tupí a 240 km. de la costa de Río de Janeiro con una reserva calculada en unos 8.000 millones de barriles. Esto elevaba las reservas brasileñas en un 50%. No habían pasado dos meses que en enero, cuando Río rebasaba de turistas, que aparece en la prensa la noticia de que muy cerca de Tupí se había hallado un campo de gas natural enorme que podría abastecer todas las necesidades de ese fluido en el país. Lo bautizaron como Júpiter.

La gran sorpresa la dio el director de la Agencia Nacional de Petróleo, Haroldo Lima, cuando en un simposio sobre energía lanzó una verdadera bomba de espeso crudo. "Puedo adelantar que en forma oficiosa fui informado por Petrobras del hallazgo del que puede ser el tercer mayor campo de petróleo del mundo", dijo Lima y la noticia corrió por las canaletas informativas como si se hubiera producido un derrame. Era el 14 de abril y el descubrimiento era el campo Carioca/Pan de Azúcar, a unos 220 km. de la costa de Río de Janeiro, con unas reservas estimadas en 33.000 millones de barriles. Esto colocó a Brasil en el octavo lugar en la lista mundial de productores de crudo y las acciones de Petrobras hicieron explotar el Bovespa de San Pablo. La petrolera brasileña se convertía en la tercera empresa más grande de las Américas y superaba largamente, por ejemplo, a Microsoft con un valor estimado en los 200.000 millones de dólares.

El 30 de abril, el gobierno de Lula recibió un regalo inesperado que le creó el envoltorio perfecto al nuevo productor petrolero. La agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's le elevó al país su nota de grado de inversión (investment grade), lo que le permite ingresar en el grupo de naciones consideradas de bajo riesgo para inversiones externas. "Esto demuestra que este es un país serio", lanzó Lula. Y agregó: "Es una conquista del pueblo brasileño que esperó por esto durante tantos y tantos años. Es el aval de que pasamos a ser dueños de nuestra propia nariz, y podemos determinar la política que creamos conveniente".

Y cuando todos creían que ya no podía haber más sorpresas y descubrimientos el 13 de junio apareció un nuevo yacimiento, el de Guará, ubicado a 310 kilómetros de la costa de San Pablo y a 5.000 metros de profundidad, debajo de la denominada capa de pre-sal. No se informó del potencial de esta zona pero fuentes privadas sumaron otros 8.000/10.000 millones de barriles a las reservas. "Estamos sorprendidos. Hubo otro fantástico descubrimiento de petróleo. Nuestra industria de etanol es extremadamente avanzada y el potencial hidroeléctrico es extraordinario. Todo esto nos capacita para convertirnos en una potencia energética en 10 años", decía feliz el ministro de Desarrollo Miguel Jorge.

En el astillero de Angra dos Reis festejan como si el "oro negro" fuera a salir ahí en ese momento. "Es que aquí vamos a tener trabajo por mucho tiempo. Cuando terminemos la P-51 ya tenemos en puerta otra plataforma similar, la P-56 y si seguimos encontrando petróleo vamos a llegar hasta la P-5000", dice exultante el técnico Joao Barroso en una oficina repleta de ingenieros con sus cascos blancos y camisas anaranjadas, listos para saltar de la computadora a la sala de máquinas de la plataforma.

Aunque la historia, como siempre, no es tan rosa como la cuentan alrededor de la P-51. Peter Wells que es el director de una de las empresas de asesoramiento en temas petrolíferos del mundo, la Neftex Petroleum Consultants, y ex gerente de exploraciones de la Royal Dutch Shell, asegura desde Londres que "los costos de sacar este petróleo de alta mar va a superar los 240.000 millones de dólares, es decir unos 100.000 millones más que el yacimiento más caro de explotar en el mundo que hasta ahora era el de Kashagan, en Kazajistán". De todos modos, Wells no ve ningún problema para una inversión de ese tipo si continúan los valores actuales del barril de petróleo a unos 140/150 dólares. "Imagínese que lo que tienen ahí debajo de esos 10 kilómetros de agua, roca y sal tiene un valor de al menos 6 billones de dólares. Esto puede colocar a Brasil entre los 10 grandes productores de petróleo del mundo y en menos de una década en una de las tres potencias que pueden dominar la economía global", explica Wells.

Pero para Daniel Yergan de la Cambridge Energy Research Associated "este petróleo no va a ser rentable si el precio baja de los 100 o 110 dólares el barril". Stephen Ellis, de la consultora Morningstar de Chicago, una de las líderes en el mercado petrolero, cree que "el problema básico para Brasil será encontrar ahora todos los elementos necesarios para sacar todo ese petróleo lo antes posible. Sólo entienda que se están alquilando en el mundo plataformas de alta mar por 600 millones de dólares por día. Pero para Candida Scott, también de la Cambridge Energy, la ecuación va a funcionar si junto al crudo se aprovecha el gas que hay allí debajo. "Tupí es un 80% petróleo y un 20% gas. Por cada barril de crudo se pueden sacar entre 700 y 1.000 pies cúbicos de gas. Y esto es un gran negocio".

Todo esto coloca a Brasil en una nueva situación como nación y por ende en su relación con sus vecinos. "Desde ya consolidará su liderazgo regional y podrá enfrentar con su modelo de izquierda moderada de Lula al populismo-revolucionario del venezolano Hugo Chávez", explica María Regina Soares del Instituto Universitario de Pesquisas de Río de Janeiro (IUPERJ). "Y esto va a traer expectativas. Por un lado, temor por la supuesta hegemonización brasileña y por el otro, cómo un país tan rico no va a ayudar a sus vecinos pobres como Bolivia o Ecuador". Soares aclara que "a Itamaraty (cancillería) le interesa una estrategia de largo plazo en la que haya un crecimiento regional. La región, y sobre todo Argentina, es muy importante para las exportaciones y la internacionalización de las empresas brasileñas".

La gran pregunta que se hacen ahora los brasileños es si esos oleoductos y gasoductos van a pasar por el patio de sus casas dejando algunas de las enormes ganancias. Y aquí hay un consenso generalizado en la dirigencia brasileña de que no va a ocurrir lo que sucedió en la Venezuela de los 80 en la que se dilapidó la riqueza del petróleo, o los países árabes donde una pequeña elite se queda con todos los beneficios. "Hoy Lula tiene un gran apoyo. Las encuestas le dan casi el 60% en este momento. Y también creemos que si no está Lula en el poder ya será muy difícil que se puedan revertir las políticas redistributivas que puso en práctica este gobierno. Si no es Lula y es Serra (el socialdemócrata gobernador de San Pablo) o quien sea, creo que acá ya no vamos a cambiar de rumbo", explica, optimista, Tiao Santos, representante de organizaciones de residentes en favelas de la ONG Viva Río.

Tiao se refiere, por ejemplo, al programa Bolsa Familia que beneficia a 11 millones de brasileños y reciben mayores subsidios si envían a sus hijos a la escuela o los vacunan. De acuerdo a un trabajo de la encuestadora Observador/Ipsos, en los dos últimos años 23 millones de personas dejaron la marginalidad para ascender a una escala social más alta. Pero al mismo tiempo, Brasil padece una epidemia de dengue inédita; en las favelas se instaló una nueva condición que se denomina "pobreza con falta de libertad" a causa del accionar de los narcotraficantes; y la deforestación de la Amazonia continúa rampante.

En el astillero Bras Fel de Angra dos Reis suena una larga sirena que marca el fin del turno de la tarde y el comienzo del de la noche. Miles de trabajadores entran y salen de entre las estructuras tubulares de la P-51 con tanto movimiento como si alguien hubiera pateado un hormiguero. A un costado, del lado de la administración, hay otros cientos que aguardan en una fila interminable con papeles en la mano. Son los que ya se agolpan para cuando abran las oficinas mañana por la mañana. Buscan un puesto entre los 14.000 nuevos trabajos que se están creando. Quieren ser parte directa de este milagro brasileño.



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